Florencia

En mí arde y se extingue lo mejor y lo peor,

lo mejor fue derramarme en tu mundo

en cada café preparado en Florencia,

liberar el espíritu febril en el ruido

de horizontes chispeantes, cuando tu mano

jugueteaba por debajo de mi falda.

El azar y el peligro me empujaban a tu orilla,

el viento ululaba en las ramas de mi desnudo

y en cada sorbo, me contenía con una sonrisa de aprobación

como si fuera insensible al golpe de tus dedos.

Así me amabas, eternamente distante,

bajo el refugio del deseo donde probabas la vida

-aquel universo entre mis piernas-

Luego te hacías el distraído, mi lengua se debatía

entre la vida y la muerte buscando consuelo

en la excitación de tus tejanos, donde más tarde

llevaste mi mano ante el ruego insistente de mis ojos

-aquel paraíso que no me pertenece- .

Todos los cafés de Florencia arden y se extinguen

dejando un rastro de polvo que azota mi vientre

para no olvidar la señal inequívoca de tu supremacía.

 

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s